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viernes, 24 de abril de 2020

Mensajes


"Te deseo que sanes también todo eso que tenés ahí trancado.

Hay que dar sin esperar. 

Hay que aprender a recibir y merecer. 

Hay que hacer, sin pensar.


Parecen frases hechas, pero ¡cuánto sentido tienen cuando se las hace carne!" 

Cuanta razón tiene... Salú. 

miércoles, 22 de abril de 2020

Como cualquiera



Cuanta gente de vidas vacías
Gente sin rumbo sabido
De pasos inciertos
Gente común
Como vos
Como yo

Cuanto aire han de tomar pensando
Que con respirar basta
para vivir volviendo
Queriendo no volver,
Sentir sin poder
Dominar el sentir(se)

Continuamente volviendo
A sentirse de llenos vacíos
Que se abrazan dentro
Como el aire de respiraciones
Que te llevan al centro
El centro comodo, el normal


lunes, 20 de abril de 2020

No quiero

Hoy me sé tardío

Con brazos vacíos

Hoy me sé sin tu abrigo

Sin felicidad envasada

Sin mierda en las venas

Curar todo lo dañado

Si pudiese lo haría

Hoy se que es mañana

Al ayer lo amañan mis tripas

En el hoy sé que te amé

Mal, bien, como sabés

Sino queres que te ame

Amaré el recuerdo

Cosa que no quiero.

Debería...


Sí, me di cuenta, sigo siendo lento para los procesos. Las esencias de las personas cambian aunque cuesta trabajo, mucho, muchísimo.
Pero ese "debería" ya no es el de lo que tendría que haber hecho, es el debería de lo que tengo que hacer.
Una de las cosas que debo es avisarte que así como una vez me dijiste "te libero", que por cierto me pareció lo más hermoso que me diste ¿sabés por qué? Porqué después de eso volví a sentir tus abrazos fuertes, calidos y cariñosos.
Yo no te estaba queriendo bien negra y no quería que "mala muerte me venga" dijera el kutxi.
Yo tambien te quería liberar, no nos queria volver a fallar.
Parece increíble pero aprendí a aceptar.
Me tomó mí tiempo y no te quise reen del mismo.
Sí, obviamente yo también podría "empezar de cero, borrón y cuenta nueva" como vos decías hace unos meses, pero yo, eso, recién ahora... tardío, sangrado y roto.
Hoy ya seguramente no sea el que fuí, hoy me quiero bien, gracias.


"Te abrazo fuerte. De esos abrazos donde podés descansar."

Sí, me siento capaz de sentir esos abrazos, todavía.
Hacen falta.

lunes, 9 de marzo de 2020

¿Y mañana?

Hoy retomé estudios.
Hoy mi hermana me regaló un desodorante con olor agradable.
Hoy me llamaron para trabajar después de más de un mes.
Hoy mi sobrina mayor me dijo que mañana me despierta a la madrugada para no dormirme el primer día.
Hoy sentí que se me partía el pecho por una conocida al verla llorar por su hermana asesinada.
Hoy escuché mucha gente cuestionarse privilegios, comodidades y posturas por el 8M.
Hoy tomé mate con la madre de mis hijxs y lo sentí agradable.
Hoy estoy sintiendo alegría de ver que todavía soy capaz de sentir más allá de lo que creía.
Salú...

jueves, 5 de marzo de 2020

Totora

Te extrañé en el café
En las papas fritas caseras
En las milanesas a sartén seco

En las cicatrices
En la humildad
En tu pensar

En las madrugadas hablando
En tu miedo porqué se venía el fascismo
En tu cabeza en mi pecho

En el sillón que hacía arder
En tu piel suave que se pegaba a la mía
En despertar debajo tuyo

En la paciencia
En el querer
En el sabernos rotos

En tu maternar
En ser
En lo compañera

En tu risa
En tu humor
En el sarcasmo

En el tinto de botella
En el jugo de naranja
En las madrugadas por un beso.

En Bukowski
"Lo que queda es lo que ves
Es duro"


La fortuna

Sigo sin entender mucho de la fortuna que toca y la no tanta...

 La tenacidad de mis hermanas y mi hermano por hacer de nuestra familia, una de las cosas más hermosas y complejas del universo; cargado de una explosiva mezcla de locura, dulzura, acidez y amor sincero.

 Las sobrinas que son unas ternuritas alocadas.

 Las tías que son de fierro y terciopelo.

 Los enanos: que son increíbles!
Que tuvieron la fortuna solo de ellos de tener a la colo a su lado, la persona que más admiré cómo madre.
 Que son ellos; lo que fuimos con ellos, lo poco, lo mucho, lo que pudimos, lo que decidimos, acertados, equivocados, cada uno por su lado aveces y otras tantas juntos, convencidos, aprendiendo.
 Las felicidades, logros, amarguras, desilusiones... Cómo transformarlas.
 Día a día veo que tienen un mundo por andar, por destruir y volver a armar... Ojalá lo hagan.


 La fortuna de haber vivido al cabeza.

 Cuando en momentos de no lucidez rescataron al tipo que no es serio, embargando hasta el último suspiro de bienestar. ¿Qué sería de éste si no hubieran estado las flores violetas del rincón derecho de la ventana ahí?
 Fortuna de haberme roto, no una, fueron cientos de veces y vi, y sentí, y me armé y aveces me armaron, y no siempre fui agradecido, hoy lo hago y pido las disculpas por eso.

 Fortuna de haber encontrado un compañero, que después fue amigo, que hoy se brinda casi que sin darse cuenta con ese cariño, que le brota simplemente por ser él. Esos consejos paternales que dió muchas veces para y cuando éste terco que escribe precisó. Sin darme cuenta adopté algunos de sus gestos.
 Lo notó una amiga, amiga que me restauró la sonrisa y que me desvela con la suya. Me devolvió la sonrisa a lo cotidiano, a lo simple, a todo. Mujer qué me desempolvó, con sus historias, con lo suyo vivido. Casi que sin querer me llevó a ver la manera de llevar los vínculos viciados.

 En el reencuentro con mí hermano; que siempre estuvo, cómo le salía, con su frase de que en las cuestiones del corazón las cosas van en intensidad y no marcadas por el tiempo y que quizás solo me faltaba reposiciónar mi manera de vernos al mundo, cómo con la Carmen.

 Haberme encontrado viviendo con una enana loca que se fue a volar y soñar por Europa.

 De los pibes de la infancia no sana que nos hizo y algunos que faltan.

 De los amigos que nos criamos y están por dar a luz un niño con el nombre del tío Tito.

 De los cachos de corazón que se fueron temprano y dejaron su huella.

Fui la mayorías de las veces parte de la no tanta fortuna para casi todos, hoy que no es tarde lo veo, salú.

martes, 3 de marzo de 2020

Vientito lindo



El viento haciéndolo otra vez, transformándose. Ésta vez en sonido. No lo hace solo, lo hace con las hojas de los árboles, después de pasar seguirá siendo solo viento.
Pero viento que supo ser sonido, agradable o molesto eso lo decide cada oído.

El futuro yo está viéndo a través de mis memorias, sabe de autocrítica, siempre subjetiva. Creo que con el diario del lunes todo se hace más sencillo ¿no?
Sabe que tengo más conversaciones con mi cerebro que con otras personas.
Sabe que diálogo solo, en voz alta, planificando cosas fantásticas, caminando en la calle, yendo acompañado. Eso resulta en miradas con miedo de enanos gigantes.
También sabe que un montón de veces no me pude hacer creer, pero era real.
De mis intenciones, de mis anhelos.
Las vergüenzas, los auto reproches, lo que callé.
De las noches disfrutadas en estrellas.
De las sombras que corro a abrazar en cada traspiés.
La ternura que inunda lo rancio.
Lo inmaduro que facilita.
Lo idiota que se es.

Maquína

Observar el martillo opaco.
Siendo creador de brillos viejos
¿Será hora de salir?¿Los tibios harán?
¿Esperamos el primer último suspiro?

Él, paralelismo antagónico
Él, que sabe algo de sentires
Él, que todo calculá
Él, inocente que cree

Que se consuma el tiempo
Lo más rápido posible, que termine.
De que no se consuman las energías.
Todavía hacen latir.
Quedarse bien quietito.
Rasga, agota, maquína.

Recuerdos de pasados similares.
Observar la cuerda seductora
El hueco oscuro, tambor en fondo.
¡Tack!

Pensar en las veces que fallé
Pensar en las veces que brindé
Pensar en la soledad que convoco
La traspasan los enanos
Y algunas brisas
Y algunas brasas

¿Y los demás?
¿Y los brindados?
Los fui alejando, errante
A veces a metros
A veces a kilómetros
A veces a tiempo.

Envidio y no sanamente al que lo hace a sabiendas.
Recuerdos, que viven acá.
Cuántas veces priorice, errante.
Observar el martillo opaco.
Pensar hacerlo brillar... casi constantemente.

Cuántas veces extrañaré descansar en un abrazo.
Espero que en el último suspiro me lleve ahí.



¿De atrás para delante conmigo?



Hace como dos meses me asusté...

Me asusté porqué había alguien en mi mente, en mi vida, con semejante poder cómo para quitarme los pies del suelo, como para apuntar y efectuar un disparo de lamento, de angustia, desencuentro, de cobardía, de ahogo, de vacío.
Fue un desenfreno de sentimientos, una imagen que lo identificaría serían tus olas en rambla sur, en esos días de fuertes tempestades. De mar revuelto, de espumas salpicando, de reventar en murales inamovibles, de olas que van y que vienen.
"Me mezo, me alzó, me chocó y eclosióno" así como describíste, olas de rambla sur, en esos días.
Algo que era sublime, podía hundirte.
Así y todo no dejaste de ser nuestros momentos más íntimamente favoritos.

Realmente me asusté cuando volviste, volví a tocar mi fragilidad... cuando en tus brazos me meciste ese 26 de diciembre. 
Para luego entrar en pánico en tu nueva partida, revivir(lo)
En tu presente ausencia ésta vez sí, siendo consciente, mentí, me mentí y te mentí, use a una hermosa e inocente persona , para ello, personificar en ella todas las seguridades que no tenía en mí, ni en ti, fue tan aberrante el despojo emocional que quise producirte que me inspiré para escribir pensando en que dolería más en vos, para que me odies, para que te alejes, para no seguir siendo frágil ante vos, para que abandones los patios de mi alma, esos que inundabas con tu gracia, con tu olor, esos que fueron mi escondite de siempre pero, era tan grande tu amor que los paseabas y abrías las ventanas, sin un concentimiento, pero hermosamente correcto.

Ahora estoy asustado pero ya no de eso, ahora estoy asustado de haber huido, de sabernos tarde, de extrañarte en las entrañas, en la piel, en el aire, en el todo.
Me desvelo la mayoría de las madrugadas pensando si me pensará...
(Que baratería de palabras si las habrá, pero éste inverbe no encontró otras)
Hoy ya no tengo patios para refugiarme del afuera, quedé desnudo y vos en la distancia.
Estás en todos lados, todavía.
Lloro, y lloré, hasta que terminé de hacer mierda esos patios, la sensación de vacío en lo alto de mi garganta me es una puntada enorme, que me empaña los ojos, me deja sin voz hasta para hablar con mi cerebro.

Que equivocado que estaba de dejarte en ese lugar, ideal, ahora yo no soy quien te puede sacar, eso solo lo puedes hacer vos, sé que no lo harás, te conozco, sé lo que dolió y fue mucho, sé que tuve un éxito inaudito en querer fracasar, en qué me odies con cada uno de tus suspiros y más.
Hoy no soy capaz de ser, lo que alguna vez.

"Te abrazo fuerte. De esos abrazos donde podés descansar."
Sí, me siento capaz de sentir esos abrazos, todavía. Hacen falta.

sábado, 15 de febrero de 2020

Me vi

Se apaga el día.
Se agota la luz gratuita.
De a poquitito va cayendo, cómo todo, va terminando.
Te cebas otro mate.
Te armas otro tabaco, se está terminando.
Suspiras alivio, te vas acercando.
Otra vez la escénica.
Otra vez al "abandono".
Le pican las hormigas, no esas señoras hormigas negras sino esas chiquitas rojas con fuego en las mandíbulas.
Cómo arde volver al pasado, en el mate solo, en la mordedura de la hormiga, en el tabaco armado a desgano, en el cocinar a fuego, en el despertar de tarde.
Pensar que te espera la casa olvidada, cómo estancada en el tiempo.
Y todo por el purísimo disfrute del placer en sentirse ahí, a la altura del pereyo dónde cada vez que hay mareo es un excelente punto de partida, antes de buscar el punto final.

La piedra

Del conformismo criados, de tolerar todo a cómo dé lugar. De la falta de libertad en lo simple, en lo cotidiano.
Del que es "así", sin más!
(No vayas a cuestionar)
Del "que las piedras van al suelo".
(No vayas a cuestionar)
No te atrevas hacerlas volar, ni contra la sotana, ni contra el capital.
(No vayas a cuestionar)
Del "que el amor duele", ese el del cuentito, ese es el que nos tiene que matar.
(No vayas a cuestionar)

Del "victimizarse es bien", no está tan mal.
(Pobrecito, déjalo en paz)

Venimos de estar al ras del suelo, de caminar la vida con las piedras, pensá que podés hacer con ellas, ¡pensá!

Tristes los pasos de andar descalzo, dolorosos de andar por cardos de no andar en el camino.
Pesado el aire húmedo y salado por el vapor del sudor, ¡hediondo el olor de nuestro sudor que alimenta al patrón!.

Venimos de estar al ras del suelo, de caminar la vida con las piedras, pensá que podés hacer con ellas, ¡pensá!

viernes, 14 de febrero de 2020

De los enanos 1

Hoy me dijeron que cuatros ojos brillan por mí.
No lo quiero así.
No quiero pensar en las mejillas más suaves de mundo, esos abrazos calurosos, esas miradas, aveces tristes, aveces alegres, esas de los enanos. Cómo que su brillo dependa de mí, paterno para que no sea así.
Muchas son las cosas que los esperan, tienen un mundo para que caminen con sus pies, no con los míos.
Los quiero sin cadenas, sin hilos, atados solo a ellos mismos.
Guiarlos a que sepan de lo aprendido que es bien y que no, que lo cuestionen todo lo que precisen.
Que sepan soltar, que sepan amar(se).
Que hagan lo que a uno le cuesta, que vivan tranquilos con ellos.
Que sean humanos, que sean bien.
Que sepan de las sombras y las luces que nos habitan a cada uno.
Que no pisen en falso si no es a su antojo.
Que sean, esa es la manera de ser lo más libre acá, que sean ellos.
Que se pertenezcan.
Si es así brindaré por ellos y por mí.
Así los amaré y me amaré más.

Pena

Las penas que se ahogan, en tetra, en vaso, en botella.
Otras dilatan las pupilas.
Otras se fuman, en hojilla, en pipa.
Otras van bien con el amargo del mate, en la mesa, en la plaza.
Otras se escriben.
Otras se ríen.
Otras se sueñan.
Otras quedan en las flores violetas en el rincón derecho de la ventana.
Unas se besan y abrazan sin un mañana.
Unas nos aíslan, nos oscurecen.
Unas nos transforman y las cantamos.
Unas nos erizarán los poros.
Algunas las buscamos, y sin darnos cuenta las encontramos.
De leer penas, de otros versos, que fueron también nuestros penares.
¿Cuántas veces fuimos pena ajena?
¿Cuántas veces seguimos siendo pena conciente?
¿Cuántas veces provocamos pena en otre?
Leer un pre-suicida te ayuda aveces a saberlo.

No hay que dejar de brindar por las penas ajenas.
No siempre se está solo, a sabiendas.
Aveces buscamos la compañía de la pena.
¿Ves que no estás sola pena?

LR


La plaza redonda de la escuela, está acá, en mi barrio, sigue acá.
Cómo siempre, recordando de dónde venimos.
A la que veníamos de niños en bici.
Cuando las palizas de realidad no calan tan hondo.
Que inocentes que éramos.
Cuando creíamos.
Cuando nos comíamos el mundo en nuestras manos.
Cuando soñabamos.
Cuando la sangre no llegaba al cielo, para nosotros, al menos.
Ahora pasaron los años.
Nos venimos viejos.
Nos damos cuenta que vivimos entre la miseria que genera un sistema de mierda que está inmiscuido en lo íntimo, en todo.
Y seguimos creciendo.
Y empezamos a peinar canas.
Y nos vemos empapados en esa miseria, esa que generó el caldo de cultivo en el que hoy nadamos y nos cansamos de mandarlo. Algunos dicen que daremos a luz al mundo nuevo.

¿De que mundo nuevo me hablan?
¡Para eso hay que meterle!
Si estará lejos otro caminar que no todos quieren cambiarlo, algunos por grises, otros grandes teóricos, el status de militancia, ser "cuadro" en ésta etapa.
Hay quienes quieren largarle al capitalismo, al sistema, parece broma proviniendo de opresores, falocentristas, hijos sanos del patriarcado.
Ser obsecuente y llamarte al silencio te hace cómplice, te hace culpable.
Cuando le largo al capitalismo le tengo que largar al patriarcado.
No de la boca para afuera, ¡Ojo!.
Es difícil cuestionarse, más todavía cuando no vemos los privilegios en nuestras propias narices.
Capaz que otros solo quieren la revolución de los hombres trabajadores y no de todo el conjunto de la clase.
Hay que concordar para direccionar.
Hay que andar en los pies del otro por más que cueste.
Hay que olvidarse lo sabido.
Hay que desarmarse.
Hay que rearmarse, en función al destino.
Sabiéndose no ser el ombligo.

Si habrá que cambiar para que la felicidad sea completa y no un efecto de liviandad mercantil que se nos pega en el inconsciente sistemáticamente.

Y mientras tanto seguimos viviendo, igualmente.

Y tratamos de caminar bien con las patas chuecas.

jueves, 13 de febrero de 2020

Reflexión 2019


Desenredando los años, recuerdo la austeridad, en casi todo el día a día de mi infancia.
Las veo, fresquitas, una a una las imágenes, los instantes.
Mi viejo, el finado Alberto, siempre constante en lo básico, dejando más de lo que se daba cuenta en muchas de sus palabras y reflexiones.
La frutera servida, el pan todos los días.
El rechazo a los excesos materiales.
Su sueño vehicular: una cachila, pero no sabía manejar.
El disfrute de su rosatelo, la radio en la mesa de la cocina era su compañera de cena muchas veces.
De a poco ese recio marxista se fue perneando a los avances tecnológicos para mí sorpresa.
No era tan recio después de todo.
Metódico, conservador de cabeza abierta , difícil de describir con palabras.
Nunca restaba de su vida ninguna de sus costumbres pero le iba sumando ayornantes dijera la Tana de la cuadra.
Pero esa mezquindad de la austeridad afecto-expresiva parecía lo normal, hasta que un día llego... un ramo de rosas rojas, lo recuerdo casi con el olor incluido, y una nota.
"Para un amor de película un beso de novela"
Inesperado regalo de mi padre a su esposa... Por lo menos para mí.
Pensé, con mi corta edad ¿que sería un amor de película? Y mucho más lejos de mi conocer ¿Que carajos es un beso de novela?
Unos 25 años más tarde desenredando años recuerdo eso.
¿Un beso de novela? Seguro debe ser ese, el de los amantes bajo la lluvia en un parque al atardecer.
Quizás el amor de película es el amor del cuentito romántico (un asco).
Pensé que el amor se construye y no duele. Hoy entendí que lo que se construye es el vínculo, el amor se siente. Se siente en el aprecio, en el te quiero, en el camino.
Se siente en el mirar, se siente en el latir.
Se siente.
Solo hay que fabular y ponerle alas.


Carlox



Despertar con la voz del chino explotando el cerebro es algo extraño...

"Y mi memoria
ya no me ayuda
para recordar
¿Vos qué hacías?
¿Cuál era tu historia?
Y mis orejas ya no escuchan
el timbre de tu voz
vomitando toda tu verdad."

Cada sílaba va chocando con las pocas neuronas que no quieren andar, están cansadas, aburridas y podridas. De la diaria, de los reproches de los sentires, de la hipocresía por falta de sinceridad conmigo mismo, de tener que ir por dónde van mis pies, soportar caminar lo que no quieren.
Despertar vacío, sin ganas de andar ni desandar. Así, un asco.

En estos últimos metros vívidos cuestiono cada paso, me crítico y reprocho a diario.
Me alejé del ruido, de la felicidad y seguridad envasada, me repienso, me despellejo para que los queridos vean más adentro, pero solo lo que puedo ir arrebatándole a lo olvidado.

Aveces me gustaría no pensar...
Por eso viaje en un submarino, un submarino de esos amarillos, cómo el de los Beatles, ese que libera lo que no mostramos, el que te deja a merced de lo que tenemos dentro.
En el que viajan quienes y como queremos, en el que mis neuronas, mis sentires y mis pies no tuvieron lugar a conflictos.
En realidad me dejé llevar para disfrutar un instante, creo. Una delicia de instante.
No recuerdo ni cómo llegué ahí, lo que sí es seguro lo necesitaba, me necesitaba, me tenía que encontrar y saber que siempre hay gente que sí.

Al despertar seguían ahí, los conflictos, cómo antes. Pero algo sí había cambiado, estaba la gente que sí todavía ahí. Y yo ya había disfrutado, me había disfrutado a pleno, sin consumir felicidad y seguridad envasada.
Solo precisaba volver a ser yo para pisar en firme otra vez, ya era hora.

¿Problemas?.
Cómo todos, pero con todo. Mi sombra me entiende, me escupe y me muerde diría el poeta de manos vacías.
Lo que sí mejoro a cada paso la consecuencia de lo pensado en palabras, ojalá algún día en realidades.

¿Es qué cuesta tanto escuchar?, aveces.
Es más fácil escuchar el resto de la canción, así, simple, adentro.

"Libertad para pensar.
Libertad para dudar de tus palabras."



Pal príncipe


De imposibles se alimentan.
Las fábulas, los locos, los cuerdos.
Cuando llegan las nubes y vos...

Y aparece tu olor...
En la flor, en el petricor.
¿No viste la lluvia en Colón?
Imposible no sentir tu olor.
¿No escuchaste la lluvia en Colón?
Te quedaste clavada acá.
Soñabas que el amor en la calle
ocupe el lugar del dolor.

Yo, fabulé sin saber.
cual es el real.
Volvés, a caballo.
A rescatar tu olor, en la flor, en el petricor.
Soñabas que el amor en la calle
ocupe el lugar del dolor.
Yo, fabulé sin saber
cual de los sueños es el real.

Tu olor



Acariciarte antes de dormir,
Despertarme viéndote,
escuchar tu voz,
darte un beso,
antes de arrancar...
Sin avisar, que no volvía.
Recordá, que quise fracasar

Siempre brillas.
Entre multitudes.
Entre montones.
Siempre resaltas.
Armada, segura,
sabiendote amada.
Recordá, qué quise fracasar.

¡Fracasé!
Ahora voy a extrañar muy profundo,
algún día sera un bello recuerdo.
Fue fuerte, fuertísimo como es la vida.
cómo florecer, que precisa del sol
Y de gotas, esas las de las lluvias.
Las que nacieron de los ojos.


Compa


¿Que puedo hacer yo por tí compa?
No estoy cerca físicamente para abrazarte con el cuerpo.
¿Que puedo hacer mas que abrazarte con letras?

Nunca serán empañados los ojos por un pasado que vuelva y tense la fibra más íntima de la ira, de la rabia, del odio.
La consecuencia de los pensamientos que fueron generados en años de estar por abajo de la vereda nos lleva a que estamos bien encaminados, éste es el lado de la mecha dónde hay que estar.


Podré estar seguro de querer y desear cambiar lo que esté al alcance de mis manos, siempre pensando de la vida de los hijos nuestros, los del pueblo, los de los pobres.

Después de pensar me doy cuenta que me vinieron los años de no ser primera línea en todo,  pero sí en lo de mi alcance...

Puedo elegir, porqué elegí desahogarme, antes de hacer, antes de que sea hecho.
Pude reflexionar antes de errar.
La indignación es un combustible ferozmente traicionero sino va bien encaminado.

Hoy te elegí, me elegí, nos elegí.


Mirando

Y mientras espero, te pienso.
Veo varones, esos que hoy no podíamos venir.
Ahora lo entendí, son ridículos, los observó, están jadeando, respiran en la nuca, cualquier aproximación de otra persona los altera, se posicionan.
Un asco, somos un asco.
Profundo asco, cómo miran, cómo gesticulan.

Te siento venir...
¿Me vas a abrazar?
¿Solo me vas a mirar?
Un poco seco, es como verlo.
Es como que ya te veo de frente.
Saliste, y sí, conesa impronta.
Solo la tuya.
Tus ojos brillan.
Te escucho.
Solo mirarme, reírte, dos, tres palabras.

No entiendo.
¿Cuando esa distancia
se volvió real?
La verdad no la vi llegar.
Te había avisado...
Soy lento.
Cómo lo sabes, cómo todo
ya te lo conté.
Eso aveces ayuda,
por lo menos a mí.
Pero... Apagas mi cerebro
Cuando llenas los labios de vos.
Cuando friegas toda la cabeza en mí,
saludando, con alcohol, con vos.

Esencialma


Aveces es bueno abrirse y resfriarse el alma.
Dejarla vomitar verdades.
Dejarla doler y ¿porque no? hasta dejarla partir y que suene, que rompa pa' buena.

Cuestionarse y ser cuestionado, más que nada por quién camina contigo buscando cambiar el mundo.

Nunca hablaría de malas intenciones, pero sí de saberme responsable y hacerme cargo.
Muchas veces me hice cargo de lo que no me correspondía. 

¿De que me pudiera quejar si yo cargo con mis mierdas a los demas?

Sé que ignoro mucho, pero no todo, y ahí parto a la hipocresía que nos domina y contra la que también hay que ir. Dejar de sabernos y empezar a realmente conocernos, somos un contexto, y un contexto que no deja de estar subjetivamente aislado si no abrimos la puerta de la crítica, hasta de la no siempre constructiva.

Del cotidiano, en el que tantas veces me atribuí como privilegios accionares equivocados, errados, que hoy son palpables, están acá, inamovibles. Es evidente y urgente cambiar éste presente en el que se busca pisar distinto, pisar correctamente.
Que ingenuo el que se piense superado.
Siendo que inunda de tristeza el motor de quien ama.

Qué desorientado pisas falsamente perdiendo la consecuencia de tus palabras, esas tan agarrables con las manos, esas que contagian y entusiasman por doquier, esas que ilusionan, esas que muchas veces fracasan y se clavan en los pechos de la gente.

Hay tristezas de todos los tipos, pero seguro que la peor es esa; la que sentimos que nos mastica la carne, la que nos parte al medio, la que provocamos siendo que la podíamos evitar.

Que fracasó total de vida cuando no nos cuestionemos lo aprendido, lo que predicamos, lo que criamos. Mientras nos venimos viejos es un deber revisarlo y de ser posible corregir lo necesario.

Que no quede en palabras...
Cómo siempre.

Días rubios


¿Que magia serán los días de sol?
Dónde te dormiste en cenizas y
despertaste viendo bien.
¡Es más!
Se siente bien.
Con tan poco cómo ver el sol...
Pegando en todo.
Abrigando.
Está todo un poco menos roto.
Por lo menos así parece.
¿Y los días de sol que fabricamos nubes grises?
Esas que nos sirven, en la comodidad de ser sepultureros de alegrías.
Esas que generamos para justificar el apego al estado de abandono de las ideas.
Donde aveces solo queremos cavar.
Quedarnos ahí.
Esperando que quizás llega el día en que de las nubes nos caen tantas gotas en el ojo que llena el pozo y nos saca a flote.
¿A flote pa' que?
¿Para seguir bajo las nubes que generamos?
Capaz podrías aprovechar y echar raíces ahí en el pozo.
Capaz también empezás a crecer y florecer.
Date cuenta que las gotas si no las usamos bien no sirven de nada.
Y para vivir se necesita florecer.
Y florecer necesita de sol.
Y de gotas.

¿Y?


Me gustaría no pensar.

Quiero no pensar.

¿Será que en algún momento
se encuentra?
¿Porqué no para de girar todo?
Aveces se necesita un poco de flotar.
¿Porqué no se para de comer cada pensamiento recién sacado del horno?
Cómo una bocanada de aire fresco.
¿Porqué no puedo conciliarle?
¿Que mierda pasa?
¿Para que trato de entender?
Por momentos sé que no me entiendo.
Ya me canso.
Siempre me cansé fácil.
Aveces pensé arrepentirme...
De cansarme.
Pero veo que estuve bien.
En antes haberme cansado.
Cada noche.
Cada vaso.
Cada palabra.
Cada todo.
Fuimos hermosos instantes.




Supe

Es increíble verte al despertar
Durmiendo exhausta
Sin dejar de brillar
Impacta verte
El brillo de tu piel
La madrugada fría, taparte
Que siga brillando tu cara acalorada

Me supe provechoso de tu brillo.









Cabeza



Pasa la vida, por momentos pesa y ahoga, por otros reconforta, nos rearmamos y se van volviendo bellos recuerdos los grandes amores.

En tiempos donde se polarizan las políticas en la región, que la lucha de clase está encrudeciendose.
Se viene hace tiempo como premonizando tu aniversario, pero por suerte los de abajo están en donde deben, cómo siempre, en la calle dando resistencia, y veo cabezas por todos lados, en donde estarías.

Habemos varios que vamos consecuente con nuestros muertos.

¿Que diría el Alberto?

Es casi como oírlo cuando en el 2002 a un compañero lo hizo pasar a casa para decirle: "Es imperioso quemar todo".
Viejo me sacas sonrisas muchos años tarde.
Gracias por eso.
Cuesta aceptar que duela aveces.
Cuesta soltar.

Elegí muchas veces guardar, y sí, es cierto que lo que duele es lo que se calla.
Aveces.

Antes del fin del mundo


Eternos, si será que lo fuimos.
Cuando nos llega el viento surcando los barrotes que nos encierran en los calabozos que nosotros construimos, que desde pequeños pusimos ladrillo a ladrillo.
¿qué más seguro que nuestra amarga habitación?
Somos los constructores de esos muros. Fue grato chocar con personas atrevidas, llenas de pura humanidad, que vomitando sus verdades lo fueron boqueteando, trozo a trozo, por amor, por ilusión, porqué lo imposible parecía posible.

Eternos, si será que lo somos.
Cuando en el hoy de ayer no sabíamos el después, nos sabíamos errantes, pequé de dominante; construcción ancestral, errónea, dolorosa, aberrante, repudiable, patriarcal.
Puro egoísmo por miedo a perdernos, enfermizo.
Nada más doloso que el querer tóxico de no dejar elegir, coartando la libertad de quien amo, sabiendo el valor para ambos de esa palabra, traicionando ese principio fundamental de nosotros, el miedo me pudo.
Nada más arrepentible que la hipocresía del amor no sincero.

Eternos, si será que lo seremos.
¿El extrañar pasará asi cómo pasaron los amores ya no extrañados?
Éste caló profundo en todo y costará.
Las cicatrices siempre se verán, así las decoremos sabemos que están ahí.
Pero.
Ver la vida reflejada en el borde de tu ojo cuando te observaba de perfil, era por caminar a tu lado.
Y me aferré.
Los abrazos, que intentaban mostrar las vibraciones generadas, que no encontraban palabras para expresarse, quizás por inverbe, por limitado, o por ser algo tan grande lo generado que no salía vocalizado.
Y me pegué a ti.
Los besos interminables con sabor a futuro.
Los elegí a diario.
Las piernas incansables de caminarnos hasta en sueños.
Las madrugadas que hicieron días para comernos a palabras.
Los días que se hacían noches por devorarnos.
La piel...

El haber arrebatado todo, pesa, más de lo que sabía que soportaba... Se siente como un empalamiento el leerte que intentas mostrar que debo trabajar el cambio, amas con el corazón abierto, lo sabía ya y me enamoré de eso, pero no esperé volverlo a ver y me lo hiciste sentir, la bocanada de aire me llegó cómo salvavida en el ahogo, gracias por eso.

La ambigüedad de la personificación del dolor, el miedo y el amor en la misma cara es y será una abismo insorteable y también eterno.
Es duro aceptar.
Es largo aceptar.
Sí, cuesta aceptar.
En el antes y después solo espero encontrarte y volvernos a caminar...
Sin fallarnos.

Petricor

Empieza a llover otra vez.
Soportar el alud emocional.
Cada vez cuesta más.
Viene con tierra nueva, esa fresquita...
Aveces trae a la vista la anterior.
¿Y si no las vemos?
Igualmente las sentimos.
En el cuerpo, en la croqueta.

Todo cuesta.
El boleto cuesta.
Cuesta desprenderse de los olores.
De las suavidades
De las asperezas
Otra vez el vicio
Otra vez el ocio
Otra vez el petricor.

Manejando


¡Masoquistas y mezquinos! 
Somos los lectores de las palabras y
los versos con odio y sin censura.
No tomaron en cuenta que muchos
saboreamos la autoflagelación emocional.
Sí, sentir el placer del dolor y escribir...

Cada letra fue afilada.
Cada espacio un abismo.
Cada punto una bala...
Que viajaba solo de ida.

Cada palabra fue daga certera.
En cada silencio vi cómo sangraba.
No sabía que había tanta rabia.
Brotó a borbotones.
Pululó de todo el cuerpo.
Se escapaba el aire negro...
No lo pude guarecer.
Sentirse muriendo un poco más.
Sentirse muriendo otra vez...
Un poco más.

Cada ausencia.
Cada presencia.
Soledad generada.
Soledad padecida.
Inconscientemente elegida.
Las vísceras están revueltas
La vista está nublada.
Los pensamientos desordenados.
Los sentimientos envenenados.
Si habrá que labrar para caminar.

Casi suicida



Dónde una vez te esperó una bala.
No fue por esquivar, fue que no salió.
Lo sabías y fuistes.
Te das cuenta que ahí siguen esperando las balas.
Habrá que recuperar los abrazos que se olvidaron en el viento, pienso.
Pa' jugarse el pellejo hay que amar la causa de tal arremetida.
¡Ay!
Eso no es para todos, siempre hay quien busca ahí el confort emocional.
Que dolor, quien elige los amores mediocres ya vividos, gastados pero seguros.
Cuando los ojos no estén empañados las balas se van a esquivar, creo.
Y para desempañar se precisa amar... se.
O bien ser un suicida con suerte, y que bien me sale.
Fracaso en lo que quiero cuando quiero.

Desde los mármoles


Por el resto de los días voy a recordarte. Compañera que empezó a romper el muro que me aíslaba.
Por el resto de los días voy a estar agradecido.
Con el tiempo fui aprendiendo a seguirlo derribando, y gracias a eso las sonrisas de los enanos son más grandes cada día, me hiciste empezar a quererme, me enseñaste a empezar a aceptarme.
Pasan los años, hoy otro más, y me siguen enseñando mucho tus frases,  algunas tuyas otras solamente bien utilizadas.
Pasan los años y las voy entendiendo.
Más que mucho brindaste compañera, vas a estar acá la vida entera.
El otro día leí una frase, y me llevo a vos.
"Esas heridas solo las van a curar,
los besos y abrazos que te debo."
Supe que deseo que sea así.
Quizás sí, serán otros brazos.
Quizás sí, serán otros labios.
Quizás sí, sean los tuyos solos.
Pero seguro van a tener todo ese amor que solo vos generas en las personas.

Sincericidio 1



¿Quién desea lo finito?
Hay ingredientes ricos.
Hay otros exquisitos.
Yerbas fuertes.
Yerbas suaves.
Cada uno con los mismos ingredientes crea distinto.
No es que sea bueno eligiendo yerbas e ingredientes.
Es que estar desquiciado tiene eso, uno crea.
Es que estar loco tiene eso, y muchas cosas más.
Los viajes dentro de las cabezas mochas son así, infinitos.
Esas mentes fabulantes, bastas, anchas, llenas de sinsentidos bien sentidos.
Esas que no saben de límites ni imposibles, ni estructuras.
Esas que hacen padecer pena para los finitos.

_0_

Todavía te espero
Te veo y espero
Te sigo el vuelo
Ese es el deseo

Sinuoso tu cielo
Turbio el cielo
Todavía deseo
Que sigas el vuelo

Desperté, no volviste
Siento de lejos
Veo por tus ojos
Se agotan las alas

Y yo que todavía espero.
Elegí este árbol
Cuido de sus ramas
Para acurrucarte en la llegada

En el horizonte te veo
Aprieto éste trébol
Que rápido tu vuelas
Para abrazar en la parada

Revolaste en la mañana
Reviviste la ceniza
Aún te queda fuerza
Para volar toda tu vida.

Puro despecho

Ojalá.
No me extrañes...

Ni una caricia, ni una brisa.
Ni un cuarto, ni una ventana.
No extrañes lo que verías
con los ojos del mañana
ellos miraron lo ideal.
Y lo ideal nunca es real.

Ojalá.
No me padezcas.
Más de lo real.
Fui mucho feo,
hace el trabajo!
recordá todo lo mal.

Soy veneno.
Fuí carne y no quise dejar de serlo.
Fui todo y lo convertí en nada.
En fin una mierda entera,
del despellejo, del deshueso.
El ácido en los versos
que construyó y luego no creyó.


Viene

El viento por la ventana
trajo tu olor.
Sé que sos vos,
que estás pensando en mí.
Tu abrazo...
El que se me olvidó en el viento.

Volvió, lo pude tocar.
Tu olor...
El que el vicio esfumó...
Lo sentí.

Sé que sos vos
que estás pensando en mí.
No te gastes,
ya cambié.
Ya me fuí.
Ya morí.

Sé que sos vos
que estás pensando en mí
Te conozco, creo.
Un poco, veo.

Te conozco, creo.
Un poco, veo.
Pero sé que me querés...
Odiar más de lo que podés.
Y sé que odias
lo tanto que me querés.

Retuerce(té)

 ¿Cuántos vasos de vino habrás estado peregrinando para que nunca pase? Pasó Sí. El otro día me regalaron un Castel Tannat. ¿En qué momento ...